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La agricultura uruguaya recibió un sorpresivo envión_03.07.2015

Un mes atrás la agricultura uruguaya languidecía a través del mayor ajuste de precios de este siglo. La sequía inhibía a los cultivos de invierno y, cuando se observaba el horizonte para la siembra de cultivos de verano en la próxima primavera, el panorama no tenía atractivos por ningún lado. Además, había un área récord a sembrarse en EEUU y Brasil y los argentinos casi obligados a plantar lo único que da un margen. Apenas estaba la esperanza de que El Niño trajera lluvias para sacar un buen rendimiento que compensara el bajo precio.

Las buenas lluvias de EEUU permitían sembrar con agua en el perfil. La rápida plantación de maíz permitía que empezara en fecha el trabajo sobre esa área récord de soja, en el principal productor mundial, lo que se sumaba a una superficie también récord que en pocas semanas más empezará a plantarse en Brasil. Un repunte en las cotizaciones estaba casi descartado.

Pero las lluvias en EEUU, que fueron beneficiosas en un comienzo, no pararon y a esta altura ponen en jaque a toda la producción de esta zafra.

Precio del Trigo en Chicago

Como suele suceder ante un exceso de lluvia en el comienzo de la primavera, el principal producto afectado fue el trigo, que tuvo una escalada muy importante a lo largo de junio. También fueron repuntando soja y maíz. Pero lo hicieron demasiado gradualmente como para cambiar los ánimos. Hasta este martes, cuando llegaron datos clave, que agregaron nafta a lo que era un incipiente fuego en la agricultura estadounidense.

Ese día se conocieron dos grupos de datos clave: por un lado los de stock de granos en EEUU, un relevamiento trimestral al que se le da más importancia que al seguimiento mensual que también hace el USDA. Y por otro lado al dato de estimación de área. Y ambos conjuntos de datos contribuyeron a generar una tormenta perfecta en el mercado de granos de EEUU.

Área de Trigo en Uruguay

Por el lado de los stocks, por ejemplo, se proyectan unas reservas de soja significativas en EEUU, en 17 millones de toneladas por encima de los 11 millones de hace un año, pero menores a los 18,23 millones que esperaba el mercado. Es la combinación de menos reservas, con menos área por lluvias y con mal estado de los cultivos ya nacidos lo que complica el abastecimiento y generó ese martes una suba furiosa de precios, el mayor ascenso diario en cinco años.

Porque el área que plantará EEUU todavía se espera que sea la mayor de la historia, pero se empieza a recortar. El área sembrada fue estimada en 34,48 millones de hectáreas, pero el rendimiento de muchas de esas hectáreas peligra gravemente. Y si sigue lloviendo puede que no se cumpla la intención relevada en el informe del martes.

El área de siembra en EEUU será la mayor de la historia, pero se empieza a recortar.

En realidad, también se ubica apenas abajo. Y puede ser algo psicológico, pero la conjunción de menos área, menos stock y lluvias excesivas provocó el incendio de los mercados. Los datos de por sí no justificaban una suba tan fuerte. Pero los problemas climáticos no son sólo de EEUU. Una ola de calor sin precedentes está afectando a Europa. Desde el récord de temperaturas alterando el campeonato de tenis de Wimbledon a las chacras prontas para ser cosechadas con trigo en Francia que se incendian porque al sol se pasan largamente los 40 grados son noticia. Los mercados han vuelto a ponerse nerviosos.

La soja que a comienzos de junio estaba sobre los US$ 330 en Chicago, cerró el martes a US$ 388. El trigo corrigió a lo largo de junio de US$ 180 a US$ 230 para la posición diciembre, que es la que incide sobre el precio del cultivo en Uruguay y determina el precio de la cebada.

Precio de la Soja puesta en Nueva Palmira

El maíz también acompañó. Pero lo que es más importante, la perspectiva de la zafra agrícola cambia completamente. Si hay que cruzar dos años difíciles de los cuales el primer semestre acaba de terminar, para estos próximos 12 meses se ha encontrado un alivio importante.

Porque la suba no solo tiene que ver con el corto plazo. Abre una perspectiva de mercados más equilibrados en el mediano plazo y permite presupuestar tal vez unos US$ 20 por arriba de lo que se esperaba previamente. Una soja de US$ 350 no se acerca a los US$ 500 que tuvo, pero no es un piso despreciable en base a lo que era el panorama previo a mayo. Y si sigue lloviendo en EEUU esto puede ser el amigable cisne negro que cambie las cosas y traiga la mejor noticia de los últimos tiempos para el agro uruguayo.

En maíz el reporte trajo datos también muy importantes. Al ser un cultivo bastante más caro que la soja –aproximadamente el doble por ha– es donde el ajuste ante los bajos precios ha empezado primero.
Y este fue otro de los datos fuertes. Se sabía que el área de maíz bajaría, pero lo ha hecho incluso más de lo esperado, a 36 millones de hectáreas, la superficie más baja en cuatro años.

Y también las reservas de maíz, aunque más abundantes que el año pasado, resultaron tres millones de toneladas menos de lo que esperaban los operadores privados.

Área de Maíz en Estados Unidos

De modo que el escenario para la siembra de esta primavera se vuelve mucho más interesante. Al menos la mira se ha elevado unos 30 dólares por tonelada en soja y se empieza a ver un efecto de los bajos precios en las decisiones de los farmers.

La suba de la soja impacta en la programación de la próxima zafra y en una mejor liquidación de los últimos tramos de la cosecha pasada. El bróker Fernando Villamil dijo el miércoles en el programa Tiempo de Cambio que la soja tiene más potencial de suba por delante que el trigo, por el daño que pueden causar más lluvias en EEUU.

Pero donde la suba ha sido más impactante ha sido en el trigo. Olas de calor en Europa, riesgo de sequía en Australia, riesgo de lluvias en exceso en Argentina, Uruguay y el sur de Brasil se suman a los problemas estadounidenses para también dar un giro importante a la lógica de los precios.

Pero en este caso, la fuerte suba del martes no fue convalidada al día siguiente. La volatilidad ha sustituido al estancamiento y los precios locales no han cambiado. Pero sí debe cambiar el ánimo de los agricultores que ahora, como tantas veces la celeste, matemáticamente tienen chance de tener un aceptable segundo semestre.

La lluvia puede ser un salvador
El mundo vuelve a necesitar granos o al menos a percibir que recomponer reservas no es tan fácil como se pensaba.

Como ha sucedido en años anteriores, para quien guardó la soja, sobre la hora de terminación del partido llegó el premio a la persistencia: quien vende último otra vez ha sido quien vende mejor.

Aunque no sea lo que recomiendan los manuales de manejo de riesgo y construcción de precios a través de uso de futuros.

Esta semana por primera vez en 2015 la soja se pagó más de US$ 350. Todo un envión para la zafra agrícola que está por empezar. Todavía queda mucho por remar, pero luego de mucho viento en contra, a la agricultura le ha llegado desde el punto de vista comercial un aliciente.

Esta semana la soja se pagó más de US$ 350 por tonelada por primera vez en el año.

Los granos siguen con fuerte demanda y la oferta, por inestabilidad climática, es dudosa. Hay que estar atentos para aprovechar también las oportunidades que vienen como esta.

Ya es inevitable el fuerte ajuste en el área de trigo, que de unas 400 mil hectáreas caerá a la mitad aproximadamente de su área del año pasado.

También se esperaba una caída en el entorno de las 200 mil hectáreas de soja, pero esa estimación para el cultivo que se sembrará en octubre y noviembre puede modificarse drásticamente si no para de llover en el cinturón agrícola estadounidense.

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